En RemotoJob revisamos a mano todas las ofertas antes de publicarlas, también las que se publican gratis. Una parte la rechazamos porque no son lo que dicen ser. Estas son las señales que miramos, para que puedas usarlas también cuando buscas en redes sociales, grupos o en cualquier otra web.
Las 8 señales de alarma más habituales
- Te piden dinero para empezar. Un curso obligatorio, un «kit de inicio», una cuota de alta o pagar tú el equipo. Una empresa que contrata te paga a ti, no al revés.
- Todo pasa por Telegram o WhatsApp. Si la oferta no tiene una web de la empresa, un formulario o un email corporativo, y te mandan directamente a un chat, desconfía. Es el canal favorito de las estafas de «tareas» y de «likes pagados».
- Mucho dinero por muy poco. «Gana 300 € al día desde casa sin experiencia» no es una oferta de trabajo. Los salarios reales en remoto se parecen a los de la oficina.
- No hay empresa detrás. No aparece el nombre, o aparece pero no tiene web, perfil de LinkedIn con empleados ni rastro en internet. Busca siempre el nombre de la empresa junto a palabras como «opiniones» o «estafa».
- Te contratan sin entrevista. Una empresa seria quiere hablar contigo antes de contratarte, aunque sea por videollamada.
- Te piden datos bancarios o documentos al principio. Tu DNI, pasaporte o cuenta bancaria solo se dan al firmar un contrato, nunca para «reservar» el puesto.
- Te piden recibir dinero en tu cuenta para reenviarlo. Es una forma de blanqueo y te puede meter en un problema legal serio.
- Prisa y presión. «Solo quedan 2 plazas», «responde hoy o pierdes el puesto». La urgencia artificial sirve para que no pienses.
Ofertas que no son estafas, pero tampoco trabajo
Hay anuncios que no buscan quitarte dinero, pero que tampoco son un empleo: venta multinivel, comisiones sin sueldo fijo presentadas como «puesto de ventas», o encuestas pagadas a céntimos. En RemotoJob no los publicamos. Si una oferta no dice claramente cuánto vas a cobrar y cómo, pregunta antes de dedicarle tiempo.
Cómo comprobar una oferta en 5 minutos
- Entra en la web de la empresa y busca su página de empleo. Si la oferta está ahí, es buena señal.
- Comprueba que el email de contacto es del dominio de la empresa y no una cuenta gratuita.
- Mira si la empresa tiene empleados reales en LinkedIn y si alguien habla de ella en internet.
- Desconfía de cualquier enlace acortado o de formularios que te piden contraseñas.
Cómo lo hacemos en RemotoJob
Cada oferta pasa por una revisión antes de aparecer en la web. Comprobamos que la empresa existe, que el enlace para aplicar lleva a su web o a su sistema de selección, y que la oferta no pide pagos ni captación por chat. Si alguna vez ves una oferta sospechosa en RemotoJob, escríbenos a administracion@remotojob.com y la revisamos el mismo día.
Si crees que has sido víctima de una estafa, guarda las conversaciones y los justificantes, avisa a tu banco y denúncialo ante la policía de tu país.
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